El mundo es alrevés


NOTA: Solo para mentes flexibles.

Lo que muchos consideran una perdida, y el final, en realidad es una renovación – y un nuevo comienzo.

Sea la perdida de un trabajo o de un negocio, más que experiencias difíciles son experiencias que incomodan.  Al dar fin al mundo que conocemos, nos incomodan al desencadenar cambios, que en su mayoría son significantes.

Es decir, mismo si quisiéramos y tuviéramos la fuerza de voluntad, resulta casi imposible ignorar una perdida por el ruido que hace en nuestras vidas.  Aun así, no necesariamente es un evento totalmente negativo y trágico.

Por empezar, la realidad es que el cambio es lo único constante en la vida.  Esto no es filosofía barata.  La impermanencia es una ley universal.  A su vez el cambio es un puente.  Es como se pasa de algo viejo a algo nuevo, renovado.  En cierta forma es una experiencia agridulce.  Como tal tenemos la opción de enfocarnos en lo que se perdió (lo cual resulta agrio) – o de darle la bienvenida a lo nuevo (lo cual resulta dulce).  En medio de la turbulencia emocional que suele acompañar una perdida, como lo es ser despedido de un trabajo, saborear lo dulce, no es un ejercicio fácil –  mas es necesario para aprovechar las lecciones tan valiosas que deja el cambio.

  1. Es cuestión de asociación – ya que a muchos nos han condicionado a ver una perdida como un fin y no un comienzo.  Como tal es necesario obligarnos a mirar mas allá de la perdida, ya que al otro lado de la montaña esta un mundo nuevo.  Es decir, sin duda lo perdido se queda perdido, pero da paso a algo nuevo, como nuevas oportunidades. Aprende a verlas.
  2. Es una transición no una pérdida – ya que cuando algo sale, da paso para que algo entre.  Es como una obra de teatro. Se acaba la primera escena y empieza la segunda.  Es cuestión de apreciar lo que dejó la primera escena y dar la bienvenida a la segunda.  Hay veces uno quiere que la primera escena dure mas – eso es solo señal de que esta buena.  Pero si durara por siempre, quizás no nos parecería tan buena. Es mejor por ser efímera, escasa.  De lo contrario podría empalagar. Como va el dicho – las cosas buenas en la vida vienen en empaques pequeños. ¿O será que las percibimos como buenas porque son escasas?  ¿Se imaginan comer una libra de caviar? ¿O untarse un galón de perfume Chanel #5?
  3. A proceso traumático, resultado placentero –  El proceso de perdida tiende a ser traumático ya que tendemos a vivirlo bajo la óptica de que algo se acabo – para no volver.  Si se hiciera pensando en que cuando algo acaba, algo nuevo comienza, el proceso podría ser visto hasta como una celebración.  La celebración de que algo nuevo ha comenzado.  Piensa que pasa cuando tumban, con maquinaria pesada, una edificación antigua. Si, nos tiende a dar cierta tristeza y nostalgia.  Una vez ese sentimiento pasa, es posible gozar de la nueva edificación, que posiblemente ofrece instalaciones modernas.  Es decir, si jamás se hubiera derrumbado la anterior, jamás gozarías de la nueva instalación.  Lo mismo pasa en la vida y en el trabajo. Si no hubiera cambios – todo seguiría igual.  Es gracias al cambio que hay novedades – nuevas posibilidades y oportunidades.

Buena semana.

 

 

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