los virtuales (que vuelan)


Descabellada podría parecer a muchos la idea de proponer a su jefe trabajar remotamente – siendo que actualmente ella te exige un mínimo de 8 horas al día de tu presencia física.  Aun así, ¿es realmente indecente y desquiciado proponer a tu jefe reducir tus horas presenciales?

No del todo*.  Más aun cuando cada día hay más avances tecnológicos que apoyan el tele trabajo.

¿Entonces como abarcas el tema con tu jefe sin arriesgar tu puesto o tu reputación?

  1. Cuestiona el paradigma actual.  Entiende que actualmente te exigen presencia en una oficina ya que hasta hace poco se creía que dicha práctica contribuye a la productividad de los empleados.  Seguir practicando algo porque es lo que se ha venido haciendo no es razón de peso.  Como tal es tu responsabilidad llevar a tu jefe más allá de su zona de comodidad y convencerla de que serás más productiva trabajando fuera de la oficina.  Lo lograras con argumentos de peso.
  2. Toma pasitos chiquititos.  En vez de proponerle a tu jefe que desde mañana trabajaras 5 días a la semana desde casa, propón un estudio piloto.  Por ejemplo, que trabajaras 2 mañanas a la semana remotamente, por un periodo de 20 días laborales (1 mes).  Al cabo de ese tiempo, reúnete con tu jefe para evaluar tus resultados – y el arreglo en general.  Si ha sido satisfactorio, es decir si haz entregado resultados, pide una extensión.  Por ejemplo, pide trabajar 4 mañanas a la semana por fuera de la oficina.   De esa forma tu jefe, al igual que tu, descubrirán si el tele trabajo es realmente algo que funciona en tu caso en particular.
  3. Asegura tu productividad.  No te confundas – trabajar fuera de la oficina no quiere decir no trabajar (o ir a la playa). Posiblemente tu jefe estará mas pendiente de tu desempeño y como tal esperara mas resultados de ti.  Siendo así, la mejor manera de continuar siendo productiva sin la vista de tu jefe es manejando interrupciones.  Empieza identificando las posibles interrupciones; teléfono, amigos llegando de sorpresa y la tentación de hacer vueltas personales, entre las principales.  Luego procede a crear sistemas que disminuyan dichas interrupciones y como tal apoyen tu productividad.  Recomiendo hacer un contrato simbólico contigo misma que te comprometa a: llegar a tu puesto de trabajo a la misma hora todos los días, trabajar el mismo numero de horas todos los días y trabajar desde el mismo sitio todos los días.  Es decir, hacer excepciones de vez en cuando esta bien, como lo es trabajar desde un café u otro sitio publico.  Mas no lo recomiendo como una practica sostenible.  Por empezar todos esos lates y bizcochos incrementaras tus gastos – y posiblemente tu cintura.
  4. Demuestra resultados.  Empieza por acordar con tu jefe como medirá tu productividad y desempeño.  Procede a hacer lo que sea por entregar mas de lo que actualmente logras trabajando en la oficina.  Quizás al principio sea difícil subir la barra.  Tal como eventualmente adquieres estamina en el gimnasio, algo parecido pasara con tu estamina laboral.  Eventualmente lo que se sentía como un reto se convertirá en tu nueva zona de comodidad.  Y la recompensa es bien dulce – mayor flexibilidad en tu vida profesional.

Buena semana.

 

*El sentido común debe primar ya que indudablemente hay trabajos que son indiscutiblemente presenciales.  Ejemplos: Cirujanos, Operadores de Maquinas, Conductores de cualquier tipo de Vehiculo…confío haz entendido mi mensaje.

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