Category Archives: ¡desArréglate!

Varita magica no incluida

magic-wandLa semana pasada recibí varios comentarios y preguntas de mis lectores.  La pregunta que mas se destaca es : “¿Y que puedo hacer para mejorar mi situación si no puedo cambiar de trabajo?”  Esa pregunta la siguen con una versión de lo siguiente: “¿En la realidad, que uno tiene cuentas por pagar – y no puede cambiar de trabajo – que se hace para estar bien en el trabajo?”

Respondo desde la realidad, sin varita mágica, – siendo que como la mayoría de mis lectores, yo también tengo cuentas por pagar.

  1. No existe “el tiempo libre” – el cual se define como “tiempo que no se trabaja”.  Solo existe “el tiempo de vida” y depende de ti como lo aprovechas.  ¿Lo estas repartiendo entre trabajar, hacer deporte, socializar, disfrutar arte y cultura, leer, comer, cocinar?  ¿O solo trabajar?   Si es lo ultimo – es posible que estés esperando mas de lo que en realidad un trabajo puede aportarle a tu vida.
  2. ¿Es real tu insatisfacción laboral – o estas tirando una pataleta?  Es importante analizar en detalle la fuente de tu insatisfacción laboral.  Es decir, averigua entre lo que es importante para ti, que no te entrega tu vida laboral. Para ayudarte a responder esa pregunta, en mi libro ¡desArréglate! dedico el capitulo 3: Los tres indispensables, a un proceso de auto inventario.  Al hacer los ejercicios, identificaras aquello que te satisface, es decir las recompensas que valoras; aquello que te atrae – o te gusta; y aquello que contribuyes.  Con esta información podrás ser mas objetivo frente a tu situación – y sin malcriadez (ni pataletas) determinar si en tu actual trabajo puedes conseguir aquello que realmente te esta faltando.
  3. En tu camino a cerrar la brecha  es importante tomar una posición integral.  Entiende que tu trabajo no es la única fuente de respuestas – o satisfacción.  Sin cambiar de trabajo es posible sentirte mejor en el horario laboral si eres mas proactivo con tu tiempo fuera del trabajo – y llenas ese tiempo con actividades que te satisfacen.   Aunque sin duda nuestro trabajo es una fuente importante de bienestar, no esperes que tu trabajo sea todopoderoso y satisfaga el 100% de tus necesidades.  Una de las preguntas mas poderosas que me he hecho a través de mi vida laboral – y que me ha desestancado en los momentos que no me he soportado a mi jefe – o a mis colegas es:  “¿Qué le estoy pidiendo a mi jefe o empleador que haga por mi – que yo no he hecho por mi misma?” Después de tomar responsabilidad por mi bienestar, he decidido seguir un modelo de trenza para aprovechar mejor mi tiempo de vida – y en ultimas sentirme mejor frente a mi trabajo.  Es por eso que la descripción que encuentras en la solapa de mi libro no es ciencia ficción: “Empleada, empresaria, escritora, conferencista, y emprendedora cultural.”  Cada una de esas actividades contribuye a mi bienestar.
  4. Es un lujo quedarte en un trabajo que no te satisface.  Si al tomar inventario descubres que tu trabajo no te aporta lo que necesitas – contrario a lo que la mayoría cree – quedarte te cuesta. Me refiero al costo de oportunidad que resulta del tiempo que desperdicias lidiando con la insatisfacción.  Piensa en que tan exitoso  serias si en vez de desperdiciar horas lidiando con tu fuente de insatisfacción, en vez dedicaras 8 horas al dia a desempeñarte en algo que disfrutas. Mientras sacas esa cuenta, entiende que hay una gran diferencia entre aquello que realmente atenta contra tu bienestar – y aquello que representa un reto digno de asumir.   Es saludable que exista cierta tensión en tu vida laboral – esta contribuirá a tu desarrollo profesional.
  5. Un encaje laboral de 80/20 es real.  Si tu actual trabajo te satisface el 100% – escríbeme que quiero conocer tu historia.  Lo mas probable es que tu trabajo  tenga algunos aspectos que no son de tu agrado.  Lo importante es que la balanza este a tu favor entre lo que te agrada – y lo que no.  Es decir, recomiendo que te agrade el 80% de lo que haces en el trabajo.  Ya que si mas del 20% te molesta – esto interrumpirá tu desempeño – y como tal te llevará a incurrir un costo de oportunidad considerablemente alto.  Como tal será tiempo para cambiar de trabajo. Lee el Capitulo 5 de  ¡desArréglate! para aprender como cambiar de carril sin cometer suicidio profesional.

Buena semana.

La real (y maravillosa) historia acerca de escribir y publicar un libro, parte II

ChoiceEste post hace parte de la serie especial que celebra la publicación de mi libro ¡desArréglate! – Cambia las reglas de juego y alcanza el éxito profesional, el cual encuentras en las principales librerías y grandes superficies a nivel nacional.

Escribir y publicar un libro ha sido el proyecto de mayor duración en el cual he estado involucrada en toda mi vida (si no cuento mi matrimonio que duró 10 años..)  En un emprendimiento de esa magnitud, la toma de decisiones es inevitable, siendo que es la suma de decisiones lo que conlleva al resultado final.  Visto desde otro ángulo, si no se esta satisfecho con el resultado final, es necesario revisar las decisiones tomadas en el camino. Seguramente se encontrara el origen de la insatisfacción. El quid es que usualmente no existen opciones blanco y negro. Usualmente se nos presenta una paleta de grises de la cual elegir frente a una situación. Esto apunta a la necesidad de tener un proceso para tomar decisiones que considere mas que esto y lo otro. Un proceso robusto, que apoya resultados deseables a largo plazo, es aquel que facilita mirar varios ángulos de una misma situación. Aun en vista de la necesidad de análisis previo a una decisión – insisto en la necesidad de evitar el parálisis por sobre análisis. Es decir, es necesario llegar al borde, para volar.

Entonces ¿qué apoyó mi proceso de decisión frente a las decisiones de mayor impacto frente a escribir y publicar ¡desArréglate!? En resumen, me guié por un proceso compuesto por dos partes; la parte mental, o racional y la emocional, o instintiva.

Aunque sospecho que para algunos suena contra intuitivo iniciar el proceso de decisión haciendo uso de la emoción (conocida también como intuición), cada vez es mas evidente que aquellas decisiones que pasan la prueba del tiempo son las que inicio consultando primero con mi corazón.  Antes de desencadenar el proceso racional, establezco que quiero. Nota el uso del verbo querer – y no necesitar. Entre mas indulgente sea conmigo misma frente a una situación, mas probabilidad tengo de descubrir mi verdad absoluta. Para esto hago la prueba de la bárita mágica. Consiste en preguntarme ¿a que resultado le apuntaría si tuviera una bárita mágica – y pudiera pedir cualquier cosa? Buscar ese mejor escenario parte de mi creencia que me merezco ese mejor escenario. Te invito a creer lo mismo de ti.

Por ejemplo, antes de empezar a escribir ¡desArréglate! necesitaba decidir si escribiría de tiempo completo o si continuaría trabajando – y escribía antes de ir a la oficina y los fines de semana. Al hacer la prueba de la barita mágica descubrí que dedicarme tiempo completo a escribir era lo que mas feliz me haría. Aunque eso fue lo que termine haciendo, antes pase mi mejor escenario por el filtro de la razón.

La parte racional del proceso es bastante mecánica. Consiste en revisar los 360 grados de una situación. Requiere analizar las consecuencias a corto y largo plazo de cada una de las opciones – e identificar una opción A y una opción B. Si es necesario, una opción C.

Frente a si escribía de tiempo completo o seguía empleada, aunque mi corazón deseaba entregarse por completo al proceso de escribir, mi razón veía cuentas por pagar a corto y a largo plazo. Entonces le hice una oferta a mi corazón.  Antes de plasmar la primera letra sobre aquel documento Word en blanco que se convirtió en un manuscrito de mas de 400 paginas, consulte la opinión de varias personas en el mundo editorial acerca de mi idea y mi habilidad de escribir. Con varios vistos buenos en mano, y un proceso de investigación empezado, mi decisión fue un híbrido entre mi corazón y razón. Mi plan inicial fue arriesgar solo 3 meses escribiendo de tiempo completo hasta finalizar el primer borrador de ¡desArréglate!. De esa manera manejaría mi riesgo como escritora de un primer libro.

Una vez finalice el primer borrador, antes de arriesgar mas tiempo, se lo mostré a una amiga que es escritora y editora. Una vez recibí su visto bueno, procedí a invertirle mas tiempo y capital. Contrate a una editora quien me ayudo a pulir el manuscrito y a prepararlo para presentarlo a casas editoras.

Aunque al final mi corazón consiguió lo que quiso, fue un proceso pausado y bien pensado – y no eufórico. Eso le infundio sostenibilidad a mi decisión.

Es cierto que Los Rolling Stones dicen que “…You can’t always get what you want, But if you try sometimes, well, you might find, You get what you need..”.  Mi naturaleza no conformista dice: “Aunque es posible que al final no se obtiene exactamente lo que se quiere, la probabilidad de alcanzarlo – o mismo acercarte – incrementa si sabes cual es tu mejor escenario.”  Hace mucho mas sentido empezar por la cima – y descender – que jamas tener la opción de llegar a tu cima por el simple hecho de no saber cual es.

Buena semana.